Por simple que parezca este tema, no es un detalle menor a la hora de organizar la salida de buceo. En la actividad de buceo deportivo existe una regla de oro y esta es “NUNCA BUCEE SOLO”.
Cómo elegir al compañero ideal?
Pero este “partenaire” nuestro debería cumplir determinados requisitos; por ejemplo, deberíamos tratar de sea siempre la misma persona y no cambiar de compañero en cada salida de buceo. Esto resulta importante para afianzar la relación, conocerse mejor, interpretar al otro. Recordemos que debajo del agua nos manejamos con señas o señales luminosas (en el caso del buceo nocturno) y a veces sabemos lo que le ocurre al otro por “códigos” propio de la pareja. Conocemos cómo va a reaccionar en caso de una emergencia y confiamos en que nos va ayudar en el caso de que lo necesitemos. Esto es realmente importante porque en esto quizá nos va la vida.
Existen personas que por temperamento o inexperiencia no están capacitadas para manejar una situación de riesgo e incluso pueden poner en peligro al propio compañero. Es por eso que los novatos deben realizar sus primeras inmersiones con el instructor o con alguien sumamente experimentado, obviamente de mayor categoría. También debemos fijarnos en el carácter de la otra persona, que sea compatible con el nuestro, ya que la salida no se limita al buceo propiamente dicho, sino que incluye viaje, traslados, navegación, preparación del equipo, etc. Hay personas que pretenden saber todo, y quieren tener el dominio de la situación.
Recuerden que al elegir la pareja, todo se hace de a dos, ambos tienen responsabilidades y derechos. El buceo es un deporte que realizado a conciencia y la capacitación adecuada no debería presentar inconvenientes, pero, si por ignorancia o por irresponsabilidad no hacemos las cosas como se deben y no tomamos los recaudos necesarios, puede causar varios trastornos que van de menor a mayor envergadura.
Cómo estemos preparados para afrontar estas diferentes situaciones es lo que nos hace mejores buzos y no quien vio el pez más grande o descendió más metros o estuvo más tiempo en las profundidades. Como en otros aspectos, lo importante es la calidad y no la cantidad. Por eso, antes de cada salida, planifiquemos todo, estudiemos los signos y síntomas de cada enfermedad del buceo para saber identificarla y cómo actuar en ese caso, tomemos todas las medidas de seguridad requeridas, elijamos bien a nuestro compañero y seamos un buen compañero para quién nos elija.
Y recuerde siempre esto: la primera ley del buceo deportivo es “NUNCA BUCEE SOLO”.
Popularity: 6% [?]








Dale, Animate y Participá!!